Son las 15:17 horas en casa de Margarita y su hijo adolescente Rodrigo, concretamente en el salón de su casa, donde ella observa la tele mientras cose, su hijo parece estar ido y medio echado sobre el sofá y su marido, Mariano, sestea a placer sentado en su butacón. En la tele, las noticas de Antena 3, donde justo en ese momento hablan de la gran llovizna caída sobre Jerez esa misma mañana. Margarita se sobresalta....

Margarita: ¡Niño, niño, mira, que están hablando de Jerez en la tele!
Pero nadie se inmuta.
Margarita: Pero niño, Mariano, que está saliendo Jerez.... Uy, mira la Porvera, toda anegada de agua.... Qué barbaridad.... Esto es tremendo. Y menos mal que no me dio por ir a la plaza, porque si no hubiese tenido que volver en canoa, jajajaja.
Margarita habla y ríe, pero nadie se inmuta.
Margarita: Pue os lo estáis perdiendo, que lo sepáis. ¿O acazo creéis que sale Jerez todos los días en el telediario? Anda y que os zurzan.
Rodrigo parece dar el primer signo de vida humana y alza medianamente la vista. Pretende decir algo, pero sólo le sale un gemido.
Mariano, que en verdad no está dormido, piensa para su yo interior: "Que no para, que no para de hablar. Toda la mañana de cháchara con las vecinas y que no se le seca la garganta....."
Margarita: Hay que ver la de tiempo que lleva Roberto Arce dando el noticiero éste, ¿eh? Es mono, tú sabe, lo justo, pero le falta algo...No sé. Aunque ya quisiera yo haberlo conocido hace veinte años, jujujujuju.
Margarita mira de reojo a Rodrigo y se le escapa una sonrisita picarona.
Margarita: Rodri.... Hijo, anda, mírame aunque sea.
Rodrigo mueve un ojo y mira a su madre.
Margarita: Anda, hijo, dime una cosa.... Tú.... Tú tienes novia, ¿no?
Rodrigo pone un gesto de estar hasta las narices, y suelta un prolongado "ufffff".
Margarita: Anda, dímelo. Si yo lo sé, hijo, ¿no ves que soy tu madre, que te he parido?
Rodrigo: (Alterado) Pero, ¿qué tendrá que ver que me haya parido para que me conozcas? Anda, déjate de tonterías, mamá.
Margarita: Ay, Rodri, que has salido igual de guaza que tu padre. ¿Pero qué más te da decirlo? Si es algo normal, es natural, y a tu edad más todavía.
Rodrigo niega con la cabeza y empieza a plantearse abandonar la salita.
Margarita: Venga hijo, suéltalo todo. Si llevas desde agosto distinto, como ausente, y eso se nota. Que sé que tiene una chabalita detrás tuya, ¿no ves que la gente habla y me lo cuenta todo?
Rodrigo: Que no mamá, que me dejes en paz, que eres mi madre, no mi consejera sentimental.
Margarita: Ay, qué malaje de niño, por Dios. Mira, Rodri, que no es normal que tengas ese horario que tienes desde agosto, llegando a las tantas entre semana, entrando por la puerta sin decir nada y irte directamente a tu cuarto.... que no, hombre, que no. Vamo, o tienes novia o eres uno de esos salvajes que están atemorizando a la barriá.
Rodrigo: Si, claro, mamá. Ahora me dedico a pegar a la gente, ¿no?
Margarita: Po no sé, hijo, no sé, como no me dices nada....
Rodrigo: Uy, mamá. Po vale, po sí, po tengo una chavala, ¿vale? Pero no voy a decir más nada, ¿vale? Porque tengo 15 años, así que no voy a casarme con ella ni mucho menos.
Margarita: (Contenta) ¿Lo ve? Ya lo sabía yo. Y me han dicho que es muy mona, y de una barriá pija, jajajaja.
Rodrigo: Anda mamá, déjalo yaaaaa, déjalo ya.
Margarita: Bueno, lo dejo. Pero que sepas que tienes que tener cuidado, que eres un niño todavía. Que le des todos los besos que tú quiera, pero.....
Rodrigo: Mamaaaaaa, que sí, que ya sé lo que hay que hacer y lo que no. Si ya lo enseñan en el colegio, hombre.
Margarita: ¿Que enseñan zexología en el colegio? Ojú qué tiempos estos. De todas formas, me da iguá. Que nada de hacer guarrerías, no te vaya a presentar un día aquí y me digas que voy a ser agüela que me da algo.
Rodrigo se levanta y se va a su cuarto.
Margarita: Y tú, Mariano, ¿no dices nada o qué?
Mariano sigue aparentando que duerme y piensa para sus adentros: "Que no para, que no para de hablar. toda la mañana de cháchara con las vecinas y que no se le seca la garganta....."