Madre, hijo y abuela están en la salita con la copa puesta, viendo un culebrón nacional.
Margarita: ¡Ojjjg! Qué hija de su madre la gachí esa. Es que hay que ver….
Rodrigo: Mamá, no te exaltes, que sólo es una serie, y de las malas.
Margarita: Ya, hijo, ya lo sé, pero estas series están pa vivirlas, si no pa eso mejor ni verlas. Amás, que es que la vida es así de todas formas.
Rodrigo: Ah, ¿entonces me estás diciendo que conoces a muchas mujeres cuyos maridos e hijos se hayan liado con la misma mujer y que ésta se haya quedado embarazada de gemelos…. uno de cada hombre?
Margarita: Hombre…tanto no, pero amos, que zí que pazan esta cosas. Tú lo que pasa es que eres mu inocente aún, y no te das cuenta de las cosas.
Rodrigo: ¿Yo inocente? Si tú supieras….
Margarita: ¡Ay, niño, que desde que estás saliendo con esa niña estás de lo más irrespetuozo!
Rodrigo: Anda que…. Yo no sé por qué le has cogido tanta manía, mamá. Si es una niña mu buena.
Margarita: Ya, ya…. Eso es lo que tú te crees…. Mira, que nosotras las mujeres tenemos un olfato especial pa estas cosas, y ustedes los machos no tenéis ni idea ni os enteráis de na..
Rodrigo: Yo creo que es envidia, porque ya no paso tanto tiempo en casa como antes.
Margarita: Sí, claro…. Complejo de Edipa, ¿no?
Rodrigo: ¡De Edipa! Jajajajaj…. Anda que zabes tú mucho, ¿en? Jajajaja
Margarita: (a la abuela) ¡Fitetú! ¿Has visto mare cómo está el crío?
Abuela: ¡Ojú qué niño éste!
Margarita: Qué hartura de hijos, en cuanto crecen y empiezan a quedar con chavalas se olvidan de lo importante que es una madre pa ellos.
Rodrigo: No, mamá…. Zi no es eso, lo que pasa es que las madres pensáis que no cumplimos años, y tendremos que tener nuestra vida, ¿no? Además, mira…. un viernes por la tarde y yo aquí en casa contigo y con la abuela, en vez de estar callejeando.
Margarita: No eres tú listo ni na, eso es sólo porque la abuela sacó ayer un pico en el bingo y estás aquí pa ve si cae algo. Si te conoceré yo, que te tuve en mi vientre nueve meses.
Rodrigo: Claro, como si eso sirviese pa algo. Vamo, que yo de feto ya te contaba mis cosas, ¿no? Jajajaj
Margarita: ¡Mírale! No sólo te he parío sino que además te he criao. Así que…. No me vengas con tonterías.
Rodrigo: Si yo sólo digo que me tienes por un delincuente, y yo zoy mu buen chaval.
Margarita: Un buen chaval sacaría adelante sus estudios, y sería más respetuozo con su madre.
Rodrigo: ¡Pero si yo no hago nada pa ofenderte! Al revés, siempre te doy un beso antes de acostarme, y ezo que tengo ya 16 años y muchos pelos en los huevos ya.
Margarita: ¿Pero tú has escuchado qué vocabulario, mare?
Abuela: ¡Ojú, ojú qué niño éste!
Rodrigo: Es que me pones nervioso. Tendrías que ver cómo se portan el Lolo y el Juaquinillo con sus madres pa darte cuenta de lo buen hijo que zoy yo.
Margarita: Lo que tienes que hacer es traerte a esa chiquilla a casa, al menos pa enseñarle un par de cosas a esa cría, porque seguro que no sabe hacer ni la o con un canuto.
Rodrigo: Pa eso ya tiene a su madre, ¿no?
Margarita: ¿Su madre? Pero si esa no sabe hacé na…. Zi se paza tol día en la plaza cuchicheando. Ojú vaya conzuegra que me vas a dar, niño.
Rodrigo: Bueno, bueno…. Ni que nos fuéramos a casar ya, que sólo tenemos 16 años.
Margarita: Por zi acazo, que más vale prevenir que curar.
Rodrigo: Ademá, zi yo no me voy a casar.
Margarita: ¿Cómo que no? Tú te va a cazar y delante de un cura. Y zi no…. tiempo al tiempo. ¿Has escuchao eso, mare?
Abuela: ¡Ojú, ojú, ojú que niño éste!
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